Adiós a Ozzy Osbourne: origen humilde, éxitos con Sabbath y su reinvención solista

🎤 Ozzy Osbourne: del “Príncipe de las Tinieblas” al ícono del metal

Hoy 22 de julio de 2025, el rock llora al “Príncipe de las Tinieblas” Ozzy Osbourne quien falleció en Birmingham rodeado de familia. Con su último concierto el 5 de julio durante el histórico show “Back to the Beginning” en su ciudad natal, puso punto final a una carrera que transformó radicalmente el sonido del rock. Desde las fábricas oxidadas y barrios obreros de Aston hasta los estadios colosales y programas de TV famosísimos como The Osbournes, Ozzy tuvo una vida fuera de lo convencional llena de humo, caos y melodías eternas.

🌳 Orígenes humildes y primeras influencias

John Michael Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en la humilde maternidad de Marston Green aunque creció en la casa estrecha de dos cuartos en Aston, Birmingham junto a sus padres y cinco hermanos. Su padre trabajaba en turno nocturno como tornero en General Electric y su madre en una fábrica de componentes automotrices, lo que marcó una infancia cargada de austeridad y trabajo desde muy pequeño. Con dislexia y dificultades escolares, fue acosado de niño y abandonó la escuela a los quince; desde entonces probó oficios como obrero de construcción, limpiador de matadero o afinador de bocinas de coche hasta tener un breve paso por prisión juvenil.

La música fue su salvavidas. Inspirado por The Beatles tras escuchar “She Loves You”, supo que quería ser músico y no volver jamás al mundo de la pobreza. Influido también por el blues británico y el rock psicodélico de Cream, Led Zeppelin o Blue Cheer, Ozzy comenzó a interpretar covers con bandas locales en clubes como Henry’s Blueshouse antes de formar Black Sabbath junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward en 1968—explosión sonora marcada por riffs oscuros que reflejaban el ambiente industrial opresivo de su ciudad natal

🏭 La etapa con Black Sabbath

Durante sus años con Black Sabbath entre 1969 y 1978 Ozzy Osbourne y sus compañeros entregaron una sucesión de álbumes esenciales para el heavy metal. Tras el debut homónimo de 1970, llegaron Paranoid (1970), Master of Reality (1971), Vol. 4 (1972), Sabbath Bloody Sabbath (1973), Sabotage (1975), Technical Ecstasy (1976) y Never Say Die! (1978). Cada uno aportó algo distinto: Master of Reality consolidó la afinación grave y el peso sónico mientras Sabbath Bloody Sabbath y Sabotage introdujeron arreglos más experimentales y líricas introspectivas. Ozzy con su voz teatral y temible fue el rostro del horror sonoro; temas como “Paranoid”, “Iron Man”, “War Pigs”, “Sweet Leaf” y “Hole in the Sky” son himnos que definieron el género y siguen vigentes en cada playlist clásica.

Ozzy dejó la banda en 1979 por tensiones internas agravadas por su adicción y problemas de compromiso, siendo reemplazado por Ronnie James Dio, quien aportó un estilo vocal más melódico y teatral en discos como Heaven and Hell y Mob Rules. Aunque su presencia revitalizó la banda durante esa fase, Ozzy retornó más tarde para varias giras y finalmente para grabar el álbum 13 en 2013 junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, cerrando el ciclo de su carrera con Sabbath antes de la despedida definitiva en 2025.

🎬 El adiós a Sabbath y la llegada del sonido solista

Una vez separado de Black Sabbath, Ozzy Osbourne emergió como solista en 1980 con Blizzard of Ozz, un disco que redefinió el heavy metal moderno. El guitarrista Randy Rhoads fue clave en este renacimiento musical con su estilo virtuoso que se combinó con la visión vocal de Ozzy para crear himnos como “Crazy Train” y “Mr. Crowley”. Blizzard of Ozz alcanzó la certificación quíntuple platino en Estados Unidos vendiendo más de cinco millones de copias hasta 2019 y permaneció 107 semanas en el Billboard 200, récord personal para Ozzy. El éxito siguió con Diary of a Madman (1981), donde tracks como “Flying High Again” mostraron un sonido aún más elaborado, con orquestaciones cautivadoras y la creatividad en su máxima expresión.

En los años posteriores publicó discos como Bark at the Moon (1983), The Ultimate Sin (1986) con éxitos como “Shot in the Dark”, No More Tears (1991) con baladas inolvidables como “Mama, I’m Coming Home” y temas llenos de poder, y el reciente Ordinary Man (2020). Este último marcó su mayor éxito en Reino Unido al llegar al top 3 mientras colaboraba con Slash, Elton John y Duff McKagan, mostrando que su legado seguía vigente hacia el nuevo milenio. Su carrera vendió más de 70 millones de discos, consolidándolo como una fuerza solista tan poderosa como lo fue con Black Sabbath

🧭 Alianzas, salud frágil y retornos emotivos

Con discos solistas multiplicando platinos, Ozzy también brilló en la tele con The Osbournes (2002), humanizándose sin perder peso rockero. En los 90 y 2000 retornó a Sabbath, alternando vocalistas como Dio, Gillan y Martin. Integrante del Rock Hall como solista y con Sabbath, su salud empeoró tras diagnósticos de Parkinson en 2020 y lesiones graves tras varias caídas.

🏆 Legado imperecedero

Durante más de cinco décadas Ozzy Osbourne construyó un legado que trasciende el heavy metal. Como frontman de Black Sabbath él no solo aportó una voz emblemática y un carisma teatral sino que también moldeó la estética del rock pesado: riffs oscuros, letras sobre guerra y terror, y una presencia escénica digna de espectáculo. Críticos y músicos coinciden: todo el metal lleva el ADN de Sabbath. Artistas como Metallica, Slayer, Judas Priest y Lamb of God han citado su influencia directa sobre riffs, puesta en escena y actitudes que definen el género. Además, su papel como pionero de festivales con Ozzfest creó una plataforma global que impulsó bandas emergentes desde Tool hasta Slipknot y System of a Down, consolidando su impacto generacional.

En su etapa solista Ozzy evolucionó como creador y mentor. Trabajó con guitarristas inmortales como Randy Rhoads y Zakk Wylde para dar forma a clásicos como “Crazy Train”, “Flying High Again” y “Shot in the Dark”. Estos temas no solo vendieron millones, sino que redefinieron la técnica metal tonal y emocional, abriendo el camino a nuevas generaciones de músicos y fans. También trascendió la música al convertirse en personaje televisivo con The Osbournes, mostrando un lado humano, vulnerable y divertido que lo acercó a nuevos públicos. Su activismo en salud mental y su honestidad ante luchas personales sumaron otra dimensión a su legado cultural global.

🎸 Conclusión

Ozzy Osbourne fue más que un cantante; fue una fuerza imparable que llevó el heavy metal al centro del mundo. Desde cantinas de Birmingham hasta estadios y hogares frente al TV, su voz y estilo impactaron a generaciones. Si nunca te has acercado a Paranoid o Crazy Train, hoy puede ser el día. Y si ya eres fan, comparte su música con quienes aún no lo son. Que el legado del “Príncipe de las Tinieblas” siga vivo en cada nota distorsionada y corazón valiente. 🤘

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