The Social Reckoning: qué fueron los ‘Facebook Files’ y cuándo llega la película de Sorkin a México

Vamos a hacerlo al revés de como se hace siempre. En lugar de contarte primero de qué va la película, te voy a contar qué pasó de verdad. Porque The Social Reckoning cuenta algo que ya ocurrió, que está documentado, y si llegas a la sala sabiendo lo que pasó, la ves distinto.

Y lo que pasó es incómodo: una empresa descubrió que su producto le estaba haciendo daño a la gente, lo midió, lo documentó… y siguió adelante.

Los «Facebook Files»: el mes en que el Wall Street Journal lo publicó todo

El 13 de septiembre de 2021, The Wall Street Journal arrancó una serie llamada «The Facebook Files». La firmaba Jeff Horwitz, y lo que tenía no era una filtración anónima más: eran documentos internos de Facebook, decenas de miles de páginas de investigación que la propia compañía había hecho sobre sí misma.

De dónde salieron esos documentos es parte de la historia. Venían de un equipo interno dedicado a la ciencia social y el análisis de datos, creado —en teoría— para que los directivos entendieran las consecuencias de sus propias decisiones de diseño. O sea: la compañía tenía un departamento cuyo trabajo era avisarle cuando algo salía mal.

Y le avisó.

Jeff Horwitz y Jeremy Allen White

Lo que decían esos papeles

A lo largo de septiembre el diario fue publicando por entregas, y cada una era peor que la anterior.

Instagram y las adolescentes. Entre los documentos había investigación interna sobre el efecto de Instagram en la salud mental de menores. La conclusión era tan directa que cuesta creer que la escribiera la propia empresa: «empeoramos los problemas de imagen corporal de una de cada tres adolescentes». El estudio mostraba que, aunque la plataforma perjudicaba a buena parte de los usuarios jóvenes, las chicas adolescentes estaban entre las más afectadas.

XCheck. Un programa privado —también llamado cross-check— que ponía en lista blanca las publicaciones de usuarios «de alto perfil». En la práctica: celebridades, políticos y figuras públicas quedaban exentos de castigos que cualquier usuario normal sí recibía por violar exactamente las mismas reglas. Millones de cuentas pasaron por ahí. Y mientras tanto, la compañía decía en público que sus normas aplicaban igual para todos.

El enojo vende. Los documentos mostraban cómo el algoritmo favorecía el contenido que provocaba indignación, simplemente porque la indignación retiene. No era un descuido de diseño: era el diseño funcionando.

Y había más. Respuestas tibias ante información marcada sobre trata de personas. Moderación insuficiente en países en desarrollo, donde la empresa no cubría bien los idiomas locales. Y un caso documentado de censura en Vietnam a petición del gobierno.

El hilo común no era un error suelto. Era una decisión repetida: la compañía identificaba el daño, lo medía, y aun así priorizaba el crecimiento.

El 6 de enero y la pandemia

Dos episodios de la serie dolieron más que el resto.

El primero fue la toma del Capitolio del 6 de enero de 2021. Entre las denuncias que vendrían después, una acusaba a Facebook de haber engañado a sus inversionistas y al público sobre su papel en la difusión de desinformación electoral y el extremismo que terminó en el asalto. No es un matiz: es la diferencia entre «se nos fue de las manos» y «no dijimos lo que sabíamos».

El segundo fue el arranque de la pandemia. En marzo de 2020, con la información falsa sobre el virus corriendo más rápido que la verificada, la compañía ya tenía datos internos sobre qué estaba fallando en su propia plataforma. Ese tramo mostró a Facebook midiendo su problema mientras lo dejaba crecer.

Frances Haugen, la ingeniera que decidió hablar

El 3 de octubre de 2021 supimos quién estaba detrás: Frances Haugen, ex empleada de Facebook, que se identificó públicamente en una entrevista de televisión. Había copiado miles de páginas internas antes de salir de la empresa.

Lo que vino después fue rápido. Haugen declaró ante la subcomisión de Comercio del Senado de Estados Unidos encargada de protección al consumidor y seguridad de datos. Ese mismo mes se presentaron diez denuncias ante la SEC a su nombre, a través de la organización Whistleblower Aid — una de ellas alegando fraude de valores.

Frances Haugen

Y el 22 de octubre de 2021 empezó la segunda ola: un consorcio internacional de medios comenzó a publicar los «Facebook Papers», una tanda coordinada de artículos basada en los mismos documentos que Haugen había entregado a sus abogados. Ese día la historia dejó de ser un reportaje y se volvió un asunto de interés público global.

En noviembre, Haugen fue entrevistada por el comité del Congreso que investigaba el 6 de enero. Facebook, por su parte, contraatacó: publicó parte de su investigación interna el 29 de septiembre de 2021, diciendo que los reportajes tergiversaban el propósito y los resultados de sus estudios. Zuckerberg calificó las filtraciones como un esfuerzo coordinado para pintar una imagen falsa mediante documentos seleccionados. Y Nick Clegg, entonces su responsable de asuntos globales, salió de gira con la prensa.

Hay una respuesta suya que se cita mucho. Le preguntaron si Facebook contribuyó al 6 de enero permitiendo propaganda política y mentiras en su plataforma, y contestó que, con miles de algoritmos y millones de personas usándolos, no podía dar un sí o un no sobre los feeds personalizados de cada quien. Es una frase que se defiende sola.

Ahora sí: la película

The Social Reckoning —«El poder de la red» en Latinoamérica— cuenta justo ese trayecto: cómo Haugen reunió la información y cómo Horwitz la convirtió en la serie del Journal.

La película está escrita, coproducida y dirigida por Aaron Sorkin, el mismo guionista de The Social Network (2010), y se presenta como una obra complementaria a aquella. Dieciséis años después, la conversación da la vuelta: primero el fundador, ahora quien lo denunció.

Mikey Madison es Frances Haugen y Jeremy Allen White es Jeff Horwitz. Los acompañan Wunmi Mosaku, Betty Gilpin, Billy Magnussen, Bill Burr y Jeremy Strong, que interpreta a un Zuckerberg más adulto que el de 2010.

Sobre ese papel hay un detalle que vale contar: Jesse Eisenberg se negó a repetirlo. Sorkin lo explicó así: «Sentí que le pertenecía, y sin duda estaba probado, pero simplemente ya no quería que se le confundiera con Mark Zuckerberg… tiene sus problemas con el tipo». Strong construyó su versión por su cuenta, sin mirar la de Eisenberg.

De dónde sale la historia que vas a ver

Esto importa y conviene saberlo antes de entrar: la película está basada en la memoria de Haugen, The Power of One (2023). No adapta solo los artículos del Wall Street Journal — parte del relato de quien filtró los documentos.

Sorkin la llamó después de leerla. Ella le dio los derechos. Eso no descalifica nada —al contrario, la hace más interesante—, pero significa que quien llegue en blanco va a recibir la historia ya interpretada desde un punto de vista muy específico.

Y hay un antecedente que pesa: The Social Network fue famosa por dramatizar, comprimir y reordenar los hechos. Esta es su continuación declarada y la firma del mismo autor. Pedirle fidelidad documental a una película de Sorkin es pedirle lo que no ofrece. Lo que sí se le puede pedir es que esté bien hecha.

Cuándo llega a México

En Estados Unidos se estrena el 9 de octubre de 2026. En México llega el jueves 22 de octubre —trece días después—, distribuida por Sony Pictures a través de Columbia Pictures.

Dura 1 hora 52 minutos y está clasificada R en su país de origen. La fotografía es de Jeff Cronenweth, que repite del equipo de The Social Network, y la música de Alexandre Desplat, que sustituye a Trent Reznor y Atticus Ross de la primera entrega.

Lo que la propia Haugen dice de la película

Hay una escena que le dio risa incómoda: la oficina de Zuckerberg. «Es una buena oficina de multimillonario, con ventanal enorme y la gran vista», contó a The Hollywood Reporter. «Pero Mark nunca se sentaría en una oficina así, porque una ventana de ese tamaño es un riesgo de seguridad. Tiene vidrio blindado alrededor. Se sienta en el centro de un edificio de un cuarto de milla porque tiene tanto miedo. Compra las casas de sus vecinos para tener un colchón. Ese hombre es prisionero de sus propias decisiones.»

Y salió a defender al reportero: «La gente va a querer saber si Jeff era tan tonto en la vida real, porque en la película lo hacen parecer incompetente. Es el sustituto del público». En la vida real lo eligió porque era «uno de los reporteros de tecnología más lúcidos de la fuente».

Nuestra mini reseña

Sony Pictures México y Radio ITESO nos invitaron a una proyección privada antes del estreno. Esto es lo que nos pareció, sin spoilers.

La película está bien llevada y tiene buen ritmo en general. Los temas que toca son sumamente relevantes hoy —de hecho, es difícil salir de la sala sin pensar en tu propio teléfono— y ese es su mayor logro.

Ahora, lo que no: no hay actuaciones especialmente destacadas, y en los momentos donde debería haber más tensión se queda un poco corta.

Pero lo importante es lo que deja. Sales pensando en hasta qué punto los algoritmos de las redes sociales moldean lo que ves, lo que crees y lo que te enoja. Y eso, para una película sobre este tema, vale más que cualquier premio de actuación.

Por qué vale la pena verla

Las redes sociales llevan años siendo el tema que todos discutimos sin haber leído casi nada del expediente. The Social Reckoning no te va a dar el expediente: te va a dar una versión dramatizada, con actores que tienen razón, y te la va a poner emocionalmente cómoda.

Justo por eso conviene llegar con los hechos puestos. Si ya sabes qué publicó el Wall Street Journal entre septiembre y octubre de 2021, qué dijo Haugen ante el Senado y qué eran el XCheck y los Facebook Papers, la ves de otra manera: como una interpretación, no como una reconstrucción.

Y si llegas sin nada de eso —que también está bien—, al menos ahora sabes que estás viendo la historia desde uno de sus lados. Que cada quien saque su conclusión sobre la película. Y sobre las redes sociales, que al final es de lo que se trata.

Fuentes

  • «The Facebook Files» — The Wall Street Journal, septiembre de 2021, por Jeff Horwitz
  • «2021 Facebook leak» — Wikipedia
  • «The Social Reckoning» — Wikipedia; Rotten Tomatoes
  • Sony Pictures Entertainment — tráiler oficial
  • The Hollywood Reporter — declaraciones de Frances Haugen sobre The Social Reckoning

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